Nuestros alumnos de secundaria cuentan con un iPad como herramienta transversal para el aprendizaje.
El profesor adquiere el papel de guía que interviene estratégicamente, para gestionar la actividad que desempeña el alumnado. Esta herramienta nos ofrece gran cantidad de aplicaciones que enriquecen el aprendizaje a través de la realidad aumentada o el diseño de modelos para su posterior impresión 3D. Además, los alumnos pueden disfrutar realizando videojuegos en 2 y 3 dimensiones a través de la actividad de creación de videojuegos que ofrecemos.

En la actualidad, el mundo laboral es cada vez más colaborativo y, como consecuencia, hay cambios en la forma de estudiar. Hoy día, se incide más en el trabajo cooperativo y en equipo. La implantación de este proyecto facilita modelos de aprendizaje híbridos: hay que afianzar y potenciar las habilidades conocidas y aplicadas por los alumnos en su día a día.
El proyecto del Aula S. XXI es una experiencia educativa basada en la tecnología y el aprendizaje autónomo del alumnado. El proceso de enseñanza-aprendizaje ha evolucionado hacia un modelo en el que el docente ha dejado de ser un emisor de cantidades ingentes de información. A diferencia de lo que sucedía en antaño, las auténticas estrellas son los alumnos, constructores activos de su propio aprendizaje. No creemos en educandos pasivos que vean discurrir las horas de clase desde la lejanía de su pupitre, sino que apostamos por un modelo en el que sean ellos los auténticos artífices del hecho educativo. Teniendo presente esta idea, el profesor se reencarna en un mero guía que interviene estratégicamente cuando resulta necesario, para gestionar la actividad que desempeña el alumnado. Como podrán imaginar, las clases adquieren un dinamismo notable, pues el ambiente de aprendizaje es más rico y productivo.
Durante las clases, es el alumno quien tiene que trabajar las cuestiones planificadas por el profesor. En todo momento, este lleva a cabo el seguimiento de cada alumno. De esta manera, el docente es conocedor mediante las diferentes herramientas, de cuáles son las preguntas en las que tiene que incidir o repasar, y aquellas que han sido asimiladas por el alumnado.
Puesto que el ritmo de cada alumno es diferente, el profesor puede lanzar preguntas de refuerzo o de ampliación en función de las necesidades de cada alumno. Son estos detalles lo que permiten que esta metodología ofrezca una extrema personalización e individualización de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Los objetivos a alcanzar con esta metodología son:
- Ser capaces de trabajar, y aprender en cualquier momento y lugar, gracias a que la información está accesible en cada dispositivo y en todo momento.
- El flujo de información requiere de una mirada crítica, analítica y selectiva. No toda la información disponible es válida y, por ello, debe ser contrastada. De ahí, la trascendencia que poseen las, ya citadas, funciones de guía y seguimiento desempeñadas por el docente.
En nuestra metodología de iPad en el aula, trabajaremos el cambio de la forma de leer y procesar información que se está produciendo en la sociedad digital, pues nos hemos marcado, como objetivo prioritario, que nuestros alumnos no reduzcan su capacidad de concentración y de leer en profundidad.
Como veremos más adelante, la forma de leer en soportes digitales (Internet, tabletas, smartphones, eBooks, etc.) se hace de manera rápida, superficial y saltando de una información a otra, tal y como se constata en distintos estudios científicos, como los llevados a cabo por Anne Mangen del Centro para la Investigación y la Educación Lectora de la Universidad de Stavanger en Noruega. La hipótesis con la que se está trabajando actualmente, es que es muy pausible que la lectura profunda sea menos compatible en las pantallas y que sea más difícil concentrarse y de mantener mayor atención los lectores.
De hecho, Mangen ha realizado tres estudios empíricos, en los que unos alumnos de 15 años leyeron textos de cuatro folios en papel y otros lo hicieron en formato digital, cuando les examinaron de comprensión lectora, vieron que los que habían leído en papel habían comprendido mucho mejor el texto.
Mryanne Wolf, neurocientífica cognitiva de la Universidad estadounidense de Tufts, indica que la “lectura digital está cortocircuitando nuestro cerebro hasta el punto de dificultar la lectura profunda, crítica y analítica”, de hecho nuestros alumnos cambian su atención unas 20 veces a la hora, al distraerse con distintos soportes de lectura, enlaces o hipervículos, páginas y actividades o acciones multitareas, cuando realmente se sientan a leer, tienden a reproducir esa lectura interrumpida y en zigzag.
Andrew Dillon, catedrático de Psicología de la Información de la Universidad de Austin en Texas, sostiene que vamos saltando de un vínculo a otro, leemos mucho, pero de una forma muy superficial y nuestros alumnos están perdiendo la capacidad de formular ideas estructuradas, amplias y complejas, estando expuestos a pensar de manera más simple y fragmentada.
David Nicholas presentó en 2010, en la University College de Londres un estudio sobre la “Generación Google” y concluyó que los nativos digitales, nacidos a partir de 1993, eran incapaces de analizar información compleja y más propensos a leer a toda prisa y de forma superficial. Esto ha llevado a que muchos neurólogos y psicólogos confirmen que nuestro cerebro ha perdido capacidad de concentración, donde los jóvenes ya no quieren o les cuesta mucho leer largo y profundo.
Ladislao Salmerón, investigador y profesor de la Universidad de Valencia, asegura que la información digital proporciona la sensación de una falsa facilidad para analizar datos y que esto se está trasladando, de manera progresiva, a la lectura profunda (que es uno de los actos más complejos del ser humano). En sus estudios empíricos, Salmerón ha observado que los alumnos de 13 a 14 años, que son buenos en papel, leen mejor también en digital, pero siempre que estos hayan trabajado y utilizado previamente estrategias de lectura profunda y no abusen posteriormente de la lectura digital. Además, concluye que los alumnos que utilizan la pantalla estudian menos tiempo que los que leen los mismos textos en papel, porque la lectura en pantalla les genera la sensación de falso aprendizaje y dejan la tarea antes de tiempo.
Estudios realizados por la Universidad de Connecticut (EE.UU.) han comprobado que los alumnos que leían una historia en papel, dedicaban más tiempo a comentar cuestiones relacionadas con la historia y su vocabulario, frente a los alumnos de lectura digital que no entraban en profundizar aspectos y detalles de lo leído. O las investigaciones llevadas a cabo por Naomi Baron, lingüista de la American University, con estudiantes de EE.UU., Alemania, Japón y Eslovaquia, que nos indican que éstos se concentran más y mejor cuando leen en papel.
Por todo ello, somos conscientes de lo importante que es hoy la “resurrección de la lectura en papel”, pero también, de los beneficios de la metodología del iPad en las aulas y sin renunciar a ambas, haciendo un proyecto complementario, hemos desarrollado en todas la programaciones didácticas y líneas educativas del centro, los siguientes aspectos:
- Plan Lector (potenciación de la lectura), tenemos como objetivo retomar el control de los hábitos de lectura y escritura tradicional, sin dejar de lado las nuevas tecnologías, mitigando de esta forma los efectos de la digitalización en los distintos tipos de lecturas. Se han programado medidas concretas para estimular el interés y hábito de la lectura, con la creación del club de lectura, la semana cultural, lecturas recomendadas por trimestres, etc. Además, a diario el equipo de profesores recomendará actividades de lectura profunda, al margen de las pantallas y soportes digitales, con el objetivo de que nuestros alumnos recobren el sosiego y la concentración.
- Habilidades de comprensión lectora y razonamiento lógico-matemático. Para ello, el centro está aplicando el método Singapur, en el que se trabaja este aspecto entre nuestros alumnos de etapa, con el desarrollo de talleres y actividades planificadas por cada departamento didáctico.
- Técnicas de oratoria y debate, trabajando aspectos para que nuestros alumnos puedan expresarse correctamente de manera oral y en público. Para ello, desde el centro se crearán equipos de debates, bajo la coordinación de un mentor-profesor. Los beneficios de este proyecto nos permiten potenciar: la habilidad de trabajar en equipo, recoger y organizar conceptos, subordinar ideas, saber buscar información, interés por indagar e investigar, evaluar las evidencias, ver conexiones lógicas, pensar y hablar de forma resumida, hablar de forma convincente y la habilidad de adaptarse a la comunicación oral, pero tras realizar lecturas profundas y compresivas de información.
- Planes de acción tutorial. Los tutores trabajarán con los alumnos y padres nuevos hábitos de estudio, aconsejando dejar fuera de la habitación y espacio de estudio el móvil, trabajando lo que hemos llamado “la desconexión digital”, donde de manera diaria se reservará un tiempo para leer desconectados de Internet. En los momentos de máxima concentración y de lectura comprensiva se apagarán ordenadores y tabletas, para no sucumbir en otras distracciones, pues como sostiene Adrew Dillon “la tecnología que hemos creado es un imán para la lectura superficial”.
- Técnicas de Estudio basadas en la búsqueda de información productiva y relevante: Se explicarán nuevas técnicas de estudio, en la que los alumnos aprenderán las ventajas de la sociedad de la información y el conocimiento, teniendo estrategia enseñar a los alumnos a buscar información en Internet, a saber seleccionar los datos e información relevante y descartar lo irrelevante, superficial o fuera del contexto de la búsqueda información. Pues nunca se ha había dispuesto de tanta información, pero no se sabe manejar bien, hemos de adiestrar a nuestros alumnos a que extraigan información productiva y un máximo rendimiento de los distintos tipos de lecturas, pues leer superficialmente y de manera profunda, si se hace bien, no son acciones antagónicas, son más bien complementarias, tal y como sostiene Antonio Basanta, director de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez. Enseñaremos a nuestros alumnos a leer sin prisas, a que huyan de la lectura superficial, impaciente y que sepan entender lo que están leyendo.
- Espacio Chill Out, donde nuestros alumnos, en las instalaciones del centro, se podrán relajar, sosegar y reencontrarse con el placer de leer y potenciar su imaginación, además de poder facilitar la lectura comprensiva y profunda.
- Utilización del cuaderno de clase, para que no pierdan el hábito de lectura y escritura tradicional, de hecho, se potencia en estas edades la organización del cuaderno, realización de resúmenes, mapas conceptuales, ejes cronológicos, desarrollo de casos prácticos, problemas y ejercicios de las materias del ámbito científico-tecnológico, uso del cuaderno para las láminas de educación plástica-visual, entre otras herramientas.
- Actividades programadas en la Biblioteca del Centro, con consultas bibliográficas, lecturas colectivas e individuales de obras literarias, manejo de diccionarios, enciclopedias y revistas científicas, talleres de animación a la lectura, búsquedas en bases de datos y documentales, entre otras muchas actividades.
- Todos los contenidos de los libros digitales y apuntes de las materias son descargables desde el EVA, lo que facilita su impresión y manejo en papel.